Si vos supieras lo que pasa, si tuvieras una mínima idea de lo que se siente estar como yo, sé que te pararías adelante mío, s o l o. Para mí. Como lo hacías en el sueño ese que tuve dos semanas atrás, en el que estabas mojado. Llovía, ¿Sabías? Llovía como nunca había visto llover en mi corta vida, llovía & vos estabas ahí, en el otro extremo de la calle, esperando que yo corriera a tus brazos como en esas películas que vemos cuando llueve, justamente cuando llueve. Y no tenes a nadie con quien mojarte en el agua, y te pones a comer chocolates. No sé si les pasa, pero creo que es algo bastante normal. Y si no lo es, no me importa, ya sé que en mi cráneo no todas mis ideas estan en el lugar correcto. Comes chocolates y lloras hasta que no queda una solo mililitro de agua en tu cuerpo, si. Así de extremo. Y yo iba, ¿Sabes? Iba, y nos queríamos, y eramos felices para toda la eternidad.
Ahora, de acá a que pase...
No me sale, lo juro. ¿Que voy a decir? ¿Que te necesito? Ya está dicho. ¿Qué sos lo que me hace bien? Ya está dicho. ¿Qué te quiero? No lo digo mucho, no creo tener derecho. Pero... Yo te quiero.
Igual nada es suficiente. Nada me completa, nada me llena como tu sonrisa.
Te necesito, te necesito para estar bien, porque te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario